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Upcycling – El bolso que salió de una camiseta

Muy buenas ¿cómo estáis?

Yo sigo llena de ideas que, aunque tengo poco tiempo, quiero compartir con vosotrxs.

La semana pasada, haciendo limpieza de armarios, encontré a la que había sido mi camiseta preferida durante años, pero que se había ido quedando al fondo del cajón porque se había estropeado mucho.

Una de esas prendas que sabemos que no nos vamos a poner más, pero que no queremos deshacernos de ella.

La saqué, dispuesta a darle la segunda vida que se merece. Saqué un retal de tela de algodón que me sobró, entretela, unas asas de madera y, tras unas cuantas puntadas, resultó un bolso precioso.

Os va a encantar y, además, es muy muy fácil. Si os ponéis a coser ahora, lo tenéis listo en un par de horas 🙂

Ah, las asas son de Amazon, por si os apetece hacerlo igual.

Aquí os dejo el tuto, espero vuestros comentarios.

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Una blusita pin up – upcycling

Hoy os traigo un vídeo lleno de cosas chulas y con sorpresa incluida 😉

Para empezar es un vídeo de reciclaje de ropa, uno de esos que me gustan a mi tanto en el que le damos segundas oportunidades a esas prendas que tenemos en el armario y la transformamos en una prenda nueva con muchas historias nuevas que contar. La verdad es que hace mucho que no hacía ninguno así y me ha hecho especial ilusión.

Encima me ha quedado una blusita de lo más vintage, con un aire pin up que no se puede aguantar ¡qué ganas de salir a bailar rock&roll que tengo, por favor! 😉

Va con bordado a punto de cruz incluido y, por si fuera poco, vamos a aprender a ajustar sisas y espalda fundamental cuando adaptamos una blusa de manga larga y la quitamos mangas y espalda. Y es que la manera de cortar, coser y ajustar sisas es muy diferente.

Espero que os guste el vídeo y el resultado.

Ya me contaréis.

Nos vemos pronto

Publicado en Ideas, punto de cruz

Una blusita nueva con punto de cruz

¿Qué tal vais? ¿Cómo van esas aficiones costuriles?

Yo sigo aprendiendo y desarrollando mi nueva pasión: bordar y hacer punto de cruz.

Me encanta sentarme al final del día, tranquilamente, sin móvil, ni portátil no nada, solo la aguja, el hilo, el dibujo y yo….bueno, y la serie de turno, para que nos vamos a engañar 😉😉

La cosa es que me relaja muchísimo, pero es un vicio.

El último bordado de punto de cruz, el que os voy a enseñar hoy, lo hice para decorar un antiguo vestido convertido en blusa, que me cosí el año pasado.

La tela, un precioso algodón con dibujo escoces en azul marino y negro, es divina; pero me parecía que iba a quedar mejor con un bouquet de flores en blanco.

Así que me puse a buscar un dibujo por casa y por las redes y en Pinterest encontré este:

Me encantó para hacerlo todo del mismo color y que resaltará con mi tela, así que empecé a preparar la prenda para el bordado.

Corte un cuadrado de tela de panamá lo suficientemente grande para que cupiera el dibujo y la sujete con un hilván; de esta forma el punto de cruz sale perfecto en la prenda, porque vamos siguiendo la trama de la tela. Eso sí, como consejo, no hagáis lo que yo. Si el bordado el blanco no uséis panamá blanco, porque queda bien, sí, pero os dejáis los ojos 🙂

Una vez todo preparado, solo tenéis que empezar a hacer dibujo a punto de cruz. Si nunca habéis hecho punto de cruz, en el blog de DMC encontrareis ayuda.

Cuando ya está acabada la labor, hay que quitar la tela de panamá con mucho cuidado, hilo a hilo. La verdad es que hay que ir despacito, pero se quita estupendamente y queda divinamente.

No puedo estar más contenta con el resultado.

Os confieso que estoy empezando a ver cada dibujo a cuadraditos y veo bordados por todos lados, así que, en breve, Os enseñaré mi siguiente trabajo.

¡¡¡Nos vemos muy pronto!!!

Sed felices!!!

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Personalizando vaqueros. Vuelven los 90

Llevo unos días que no hago más que usar el descosedor, pero no para arreglar costuras, si no para abrirlas. Y es que me ha entrado una fiebre de reciclaje y no puedo parar de recomponer prendas, tengo preparadas para la máquina un vestido con cremallera nueva para darle un aire menos clásico, una camisa lista para aplicar cinta bordada y varios pantalones vaqueors esperando una segunda oportunidad.

Y es que los pantalones vaqueros son una de las prendas más versátiles que existen en el mundo, yo creo que tienen más vidas que un gato. Los puedes romper, bordar, cortar, poner apliques, convertir en falda, en bolso, en manta, en abrigo… vamos una maravilla del upcycling, una palabreja que define algo que a mi me encanta: transformar algo para crear otra cosa con más valor que el original.

Hoy os quiero enseñar como he transformado uno de mis vaqueros, que ya no me quedaba tan cómodo.

En realidad tan solo he cambiado la cinturilla y he añadido unas tiras laterales, pero el pantalón no parece el mismo.

Lo primero que hice fue quitar la cinturilla vieja y separar las perneras por la parte lateral exterior cortándolas. Ya que iba a añadir una tira de tela, no me hacía falta descoser; cortar es más fácil y más rápido.

A continuación, preparé los materiales: un retal de tela escocesa, que me encanta, entretela para reforzar la tira de la pernera y la cinturilla, un trocito de tela vaquera para la trasera de la cinturilla, hilo de torzal del mismo color que las costuras del pantalón, los cierres de la cinturilla y una cremallera, porque la otra se acabó rompiendo al descoser el pantalón.

Empecé con las tiras laterales, porque necesitaba coserlas para tener la medida exacta de la cintura antes de poner la cinturilla.

Así que, entretelé las tiras, porque la tela era muy fina, y las cosí al lateral. La entretela es algo secundario, porque si para la tira utilizamos una tela con cuerpo no es necesaria.

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Como veis en las fotos, las tiras se cosen por el margen de las perneras que hemos abierto, enfrentando derechos, y se rematan para que no se deshaga la tela del vaquero.

A continuación, y después de montar de nuevo la cremallera, me puse a cortar la cinturilla utilizando la anterior como modelo pero modificando el ancho para adaptarlo a mi cuerpo, y la altura, porque yo la quería altita.

Me vino muy bien el modelo anterior porque no era una cinturilla estandar, que básicamente es una tira recta; sino que era una cinturilla redondeada, como si la hubiéramos cortado a capa o al bies, mirad la foto.

Como véis, la cinturilla se corta con la tela doblada, marcando la mitad, y respetando la forma.

Corté la pieza en la tela vaquera, que iría en el interior, y en la tela escocesa en el exterior. Al llevar tela vaquera en el interior al final no utilicé la entretela porque quedaba demasiado tiesa, pero no os olvidés de ella si necesitáis darle cuerpo a la cinturilla.

Y con las dos piezas cortadas, pasé una costura por la parte superior y los laterales, dejando abierta la parte inferior (la más grande), que es la que va unida al pantalón; y lo planché con mucho cuidado para marcar bien el doblez. Es fundamental planchar muy bien y sacar las puntas de los laterales para que nuestra pieza tenga la forma que queremos.

Lo siguiente fue montar la cinturilla al pantalón. Primero uní la parte exterior, respetando la forma curva de la cinturilla.de la cinturilla..

Esto es en lo que más cuidado tenemos que poner, porque la cintura del pantalón es recta y hay que evitar que tire o que se descuadre. Es importante que el margen de costura no sea muy grande para que la adaptación sea perfecta y, en caso necesario, haremos unos pequeños piquetes a la parte curva, para que no tire por ningún lado.

Una vez cosida la parte exterior, doblé la cinturilla y fui sujetando el interior con alfileres, doblando hacia dentro, como véis en la foto. Y para acabar, pasé un pespunte justo por el borde de la cinturilla.

Y quedó perfecta.

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Solo quedaba placharla y elegir bien los cierres para darle personalidad a la cinturilla.

Así que, rebusqué entre mis cajones, y escogí unos cierres asiáticos (que ya sabéis que me encantan) y un pequeño cierre automático para que quedará mejor. Al ser tan ancha, la parte interior se iba hacia abajo y no se sujetaba bien, así que hacía una forma muy fea, así que el automático fue perfecto.

Y aquí tenéis el resultado final:

Feliz de la vida estoy y mis pantalones parece que han rejuvenecido 20 años. De hecho, yo llevaba unos muy parecidos en los 90, jeje.

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¿Qué os ha parecido? ¿Os gusta?

¿Queréis que os haga más tutoriales de personalización y reciclaje?

Si tenéis alguna duda, queréis consultar algo o hacer alguna sugerencia, me tenéis en dibujandopatrones@gmail.com o en las redes, ya sabéis…bueno, y esta semana también en Our Sewing World, no os lo perdáis.

¡Nos vemos muy pronto!