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La prenda del mes: un vestido vintage

Aquí estoy otra vez con la nueva prenda del mes.

Sí, ya sé que me he saltado un mes, pero es que febrero ha sido un mes de novedades y reajustes personales y he cosido muy poco.

Pero estoy segura de que la prenda que voy a coser este mes os va a compensar la espera, porque es un vestido precioso.

El patrón

Es un patrón que ya tiene unos años, porque salió publicado en el número de Burda del mes de diciembre de 2013, pero a mi me tiene enamorada y, gracias a que he encontrado el patrón en la web Burda alemana, por fin puedo coserlo para vosotrxs, hacer una reseña del patrón y del modelo, mostraros sus detalles y enseñaros que os van a ayudar a coser un poquito mejor.

Os dejo un link directo al patrón en PDF en la página de Mis Patrones Favoritos, pero os quiero enseñar lo bonito que es el modelo.

El modelo se presenta, con el mismo patrón, en dos versiones distintas con pequeñas diferencias y, como veis, además de preciosos, sientan muy bien, sobre todo a las que no somos muy altas y medimos menos de 1,60.

Por esa razón encontraréis el patrón con un tallaje un poco diferente. No está tallado con las habituales 38, 40, 42…. si no que la talla indicada es 19, 20, 21….

Aunque lxs habituales de Burda Style encontraréis esta información en todos los números de la revista, os dejo un cuadro de tallaje para que lo tengáis a mano podáis ver las equivalencias de dichas tallas.

La tela

Para confeccionar este modelo se pueden emplear telas estampadas o lisas.

Son perfectas las telas con mucha caída como el crepe en diferentes versiones: de lana, satén, scuba, incluso crepe de china; también la viscosa, la seda y, en general, aquellas con cuerpo pero con caída.

Incluso telas de punto viscosa o punto roma encajarían, siempre teniendo en cuenta que están son telas bielásticas y que hay que cuidar mucho la estabilidad de piezas como los canesús de la cintura para que queden perfectos.

Yo, con vistas a la primavera, voy a hacerlo en una viscosa estampada que compré ya hace algún tiempo y voy usar vivo en color rojo en los canesús de los hombros y en el de la cintura.

En primer lugar, porque me encanta el efecto que hace en este tipo de prenda un vivo en contraste. Marca las formas, destaca piezas y da énfasis a los detalles

Y, en segundo lugar, se disimulan mejor los posible saltos de estampado que se producen entre las piezas. Es un comodín para tener siempre a mano 🙂

¿Qué vamos a aprender?

Junto con la costura de este vestido os iré subiendo, poco a poco, técnicas y trucos de costura para que os quede perfecto y no tengáis ningún problema para coser las partes más complicadas.

Algunos detalles ya los hemos ido viendo en diferentes tutoriales a lo largo de estos años, pero nunca viene mal dar un repaso a lo que ya sabemos y refreesacar nuestros conocimientos

La unión en pico es muy delicada y requiere de cierta destreza, y algún truco, para que nos quede trabajo y no nos de problemas.

Os voy a preparar un tutorial para que nunca más os de problemas.

Repasaremos la confección de tablas y tablones, haciendo especial hincapié a la cantidad de tela necesaria para hacerlos.

Una de las técnicas más importantes en la costura es embeber y es fundamental dominarla para que piezas como las mangas nos queden perfectamente encajadas, sin pliegues ni frunces.

Haremos un repaso y veremos la forma más sencilla de embeber.

El puño, una pieza muy pequeña pero que tiene muchas cosas a tener en cuenta: el fruncido de la manga, los ojales, los botones, la abertura, el remate…

Le vamos a dedicar un especial para dominar cada pequeño detalle.

Las cremalleras son esas pequeñas grandes piezas que o quedan perfectas, o nos hacen descoser mil veces o hasta nos pueden arruinar una prenda.

En este vestido yo voy a colocar una cremallera clásica, de las que se colocan con solapa y que quedan de maravilla, ya veréis.

Y, por último, remataremos nuestro vestido con vistas. El broche final para un vestido divino y perfecto 😉

Idos preparando que arrancamos esta semana 😉


¿Dudas, preguntas?

dibujandopatrones@gmail.com.

O déjame tu comentario en esta misma entrada.


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La prenda de octubre: faldas de capa

Hoy comenzamos una nueva sección en el blog, en la que poco a poco iremos revelando los secretos de todas las prendas, su historia, los porqués, sus cortes, la confección y todos los detalles que nos van a ayudar a conocer un poco de la historia de la moda y nos van a dar pistas para seleccionar los modelos más acordes con nuestro estilo, los que más nos favorecen y los que más se ajustan a nuestro nivel de costura.

Y comenzamos con una prenda mítica y protagonista de mi armario: la falda de capa.

Es uno de los patrones más sencillos de trazar y de las prendas más fáciles de coser, pero su historia, dibujo y confección está lleno de detalles que merece la pena conocer.


Antes de ver qué tipo de faldas de capa hay, cómo se trazan los patrones, de qué forma se cortan las faldas y otros detalles para aprender a confeccionar nuestras faldas de capa, vamos a ver la forma de capa en faldas y vestidos a lo largo de la historia de la moda del siglo XX.

Es verdad que la forma de capa se ha usado en confección desde siempre, basta con pensar en la misma palabra CAPA y darse cuanta de que este tipo de prendas de abrigo se han usado desde tiempos inmemoriales y que la forma de capa, tanto 1/4 como media, completa y doble, se replica en modelos de vestidos y faldas de forma continua desde hace siglos.

Si os fijáis en estas página de McCalls Magazine de principios de siglo XX, observamos en las formas de las faldas el corte sencillo con frunce en la cintura, pero también vemos como se replica la forma de capa.
Las formas las claras se ven en las dos últimas faldas cuyo vuelo va aumentando de forma progresiva desde la cintura, muy ajustada al cuerpo, hasta el suelo con el aire que confiere el corte al bies de la forma de capa.

Es una forma que, por el corte de la tela, permite marcar sutilmente la forma del cuerpo (sobre todo en formas de cuarto y media capa) desde el punto en el que parte la capa; y que da amplitud en bajos.

Si bien es cierto que la forma más fácil de corte es aplicando la fómula de la medición del radio de la circunferencia según el vuelo que se quiere conseguir, no es la única forma de sacar el patrón y, de hecho, tradicionalmente se ha sacado ampliando y modificando el patrón base de falda.

Mirad estas imágenes de “The Ladies Tailor” de 1911.

Pero vamos a centrarnos en la moda de mediados del siglo XX, la de los años 30, cuando se dejan de lado las formas rectas y los godets en los bajos de los felices años 20 y comienzan a trazarse formas de cuarto y media capa que se ajustan a la cadera y dan amplitud a los bajos; una forma que va tomando protagonismo en los años 40 y que llega a los 50 con el máximo esplendor de la falda de capa, que permite marcar la cintura de avispa, tan de moda en la moda femenina de la época, con ese contraste tan señalado que confiere esta forma, con el bajo tan voleado. Esta forma se va suavizando en los 60, dando paso al predominio de la forma evasé, pero nunca se abandona en las décadas posteriores. Basta fijarse en los vestidos largos de los 70, algo de ellos cortados en capa desde los tirantes.

Os dejo algunas imágenes de modelos que usan capa en sus cortes, bien de capa completa desde la cintura, como doble capa, capa con frunces o tablas que le dan más vuelo aún, media capa y, también una capa que parte de la rodilla, como un volante.

Y es que la capa se puede hacer en cualquier parte de la prenda, solo hay que cambiar la medida del contorno que se aplica…pero eso será el la próxima entrega de La prenda del mes.

*Imágenes extraídas de Pinterest