Publicado en Costura

Cose conmigo: vestido tubo Burda Style 06/2016 (3)

Vale, lo voy a confesar…esta semana os traigo la parte que más me ha gustado hacer y, también, la que más me ha costado: el escote.

Era la primera vez que hacía un escote similar y he tenido que dar un par de vueltas a algunas cosas, pero estoy contentísima con el trabajo y con el resultado.

Espero que a vosotras os guste también.

Esta tercera parte del cose conmigo de Burda Style (aquí os dejo la primera y la segunda) está dedicada por completo al escote, las sisas y todas las vistas.

Por hacer memoria de como vamos, la semana pasada dejamos el vestido con la entretela fijada al forro, lista para unirla a la tela estampada del vestido.

Así que cogemos las dos telas y las enfrentamos por el derecho, de forma que podamos trabajar por el revés, y vamos uniendo con cuidado de unir siempre por las marcas y que ambas telas queden perfectamente cuadradas.

Uniremos el escote pasando un hilván por todos los “arcos” y haciendo algunos piquetes que nos facilitarán la tarea a la hora de conformar las partes curvas.

Como ya sabéis estos piquetes son fundamentales en el caso de poner vistas a los escotes, montar mangas, colocar cinturillas en faldas de capa.

Lo mismo haremos con las sisas, en el delantero y en la espalda, y también en el arco de la parte posterior.

Una vez hilvanado, pasaremos a la máquina.

Por supuesto el hilván es optativo, pero al ser una parte con tanto detalle y que requiere tanta precisión y, además, al tener que unir las dos telas perfectamente, yo os recomiendo que dediquéis un poco de tiempo y paséis un hilván. Así evitaremos que se muevan las telas en la máquina o se descuadre un alfiler.

Una vez cosido todo el escote, cortaremos el sobrante de costura lo más posible, para que al dar la vuelta no tengamos problemas de arrugas, bolsas, tiranteces…vamos, para que siente mejor.

Os tengo que decir que dar la vuelta a este escote no es fácil. Hay que trabajar muy despacio y con paciencia, porque son tiras muy estrechas por donde hay que pasar mucha tela. Os podéis ayudar con un gira bies, con una aguja, muy despacito, o un un ganchillo.

Yo, que no encontré mi gira bies por ningún lado, me tuve que ayudar con un ganchillo y un aguja. Sudé la gota gorda, pero lo conseguí 😉

Por supuesto, para acabar, hay que planchar muy bien cada parte, cada curva, cada arco, para que el resultado sea perfecto.

Con las sisas y las partes traseras hay que trabajar igual: dejar poco sobrante de costura, dar la vuelta y planchar cada detalle. ¡Queda increíble!

A continuación, uniremos delantero y trasero por los hombros y pasaremos a poner las cenefas.

Tenemos dos cenefas delanteras y cuatro partes traseras, más una entretela para el delantero y dos para las piezas posteriores. Lo primero que haremos será pegar con la plancha la entretela termofusible a las cenefas que, a partir de ahora, vamos a llamar reforzadas y que emplearemos para la parte exterior.

Una vez reforzada, cosemos la parte delantera y las traseras y colocamos la cenefa alrededor del escote enfrentando los derechos, como podéis ver en la foto.

Una vez bien colocada, pasaremos un pespunte por la parte superior y cortaremos el sobrante lo más que podamos, pero siempre dejando un poco. No dejéis nunca al ras porque se nos van las costuras.

Después uniremos en la parte interior las vistas que no están reforzadas, enfrentando las telas por el derecho

Al hacer esta parte yo pequé de práctica y cosí todo a mano, pero al acabar me di cuenta que se veía una costura de unión que hacía que desluciera el escote; así que, recordé a mi madre diciendo eso de “si no queda perfecto descose hasta que lo esté” y descosí y rehíce.

Para coser la parte interior, se une la cenefa como veis en la foto y se pasa a la máquina la costura superior. Luego damos la vuelta, como cuando podemos una cinturilla o un bies, y ya, a mano, coseremos como si fuera un bajo invisible, por la parte de atrás.

No nos podemos olvidar, antes de rematar la cenefa, de poner una trabilla para abrochar atrás. En Burda Style indican los pasos para hacer una trabilla de la misma tela, pero yo he hecho la trabilla de goma porque a mi me resulta más manejable. En cualquiera de los casos, la trabilla irá ubicada entre las cenefas y sólo sobresaldrá lo suficiente para abrochar un botón.

Y, por fin, tendremos listo y perfecto nuestro escote.

Faltan algunos detalles, como el botón trasero y, quizá, un planchado más, pero desde luego estoy muy orgullosa del resultado.

¿Os gusta?

Espero con ganas enseñaros el vestido acabado ¡qué poco queda ya!

¡Hasta la semana que viene!

Publicado en Costura

Vestido Audrey Hepburn de Costura Vintage

Pues por fin he acabado mi primer vestido del libro “Costura Vintage”. Ha quedado muy chulo, pero me ha costado tanto ajustarlo que he tenido que darle vueltas y vueltas una vez cortado, para que quedara bien.

Como ya os conté, me ha decepcionado un poco el libro, porque hay que trabajar mucho los patrones y si estáis empezando se hace complicado.

Pero no os preocupéis que yo os voy a contar cómo lo he ido haciendo, por si tenéis el libro y os apetece poneros con alguno del os modelos que, hay que decir, son preciosos.

Para este vestido he seleccionado una tela de algodón muy fresquita, pero es verdad que el modelo es tan versátil y atemporal que podemos usar muchos tipos de telas según el momento del año en que decidamos hacerlo. Incluso tela de punto elástica encaja perfectamente…y hasta requiere menos modificaciones en el patrón 😉

audreyhepburn

Lo primero que hacemos, por supuesto, es pasar el patrón del libro a papel. Sólo hay un cuerpo, vistas para el escote y las mangas, todo x 2.

Una vez que lo tenemos en papel, lo pasamos a la tela.

En mi caso, como veréis en la foto, he hecho mi trazado un poco más allá del patrón, Esto es porque saqué la talla 40 (que es la que uso), pero antes de nada medí mi contorno de cintura y resultó muy ajustado. Como yo lo quería un poco más amplio, le di 2,5 cm.

Ojo, en este caso hay que pasar el patrón del cuerpo con la tela doblada. Como hay que sacarlo dos veces podemos doblar tela junta dos veces o hacer dos dobleces separados y pasar delantero y espalda por separado, como mejor os apañéis. Yo los he sacado por separado.

Para pasarlo, primero lo dibujé en la tela y luego pasé todas las marcas con un sobrehilado. Ya sabéis que no siempre sobrehilo, muchas veces solo dibujo, o paso la espuela, o plancho con alfileres, pero hay prendas que merecen la dedicación.

Una vez bien marcado, cortamos el cuerpo, dejando 1,5 cm. de costura, y las vistas para escote y mangas.

Como las piezas están sobrehiladas, hay que abrirlas separando el sobrehilado con cuidado, y luego ir cortando los hilos por el medio, de modo que quedan marcados con hilos los dos lados. Hay que hacerlo con cuidado, porque son las marcas por donde uniremos y pasaremos las costuras.

Ojo, antes de separar no os olvidéis de marcar el centro del delantero y de la espalda con un hilván para no perder la proporción.

Una vez cortado y abierto, enfrentamos las dos partes del cuerpo, enfrentando por el delantero, de forma que quedan las costuras por el revés.

No os olvidéis de dejar una abertura para la cremallera. Aunque en el patrón del libro no esté indicado, nosotros vamos a colocar la cremallera en en el lateral izquierdo (bueno o en el derecho si a vosotras os resulta más cómodo de manipular el cierre). Comprad antes la cremallera para tener la medida que os convenga.

Y aquí, al enfrentar y probar es donde encontramos el primer problema: como el patrón no lleva pinzas de pecho pues el vestido no se ajusta bien.

Y lo vamos a solucionar haciendo una pinza de pecho. ¿Cómo? Pues muy fácil.

Primero medimos la altura de pecho (de la parte superior del hombro al pezón) y el contorno de pecho y luego pasamos estas medidas al vestido (o al patrón antes de pasarlo a la tela).

Como veis en el dibujo, se toma del hombro al pezón y luego se considera 1/8 de la medida del contorno de pecho. La intersección será, en este caso, el centro de la pinza. La pinza es de 3 cm., 1,5 cm. a cada lado.

Así tendremos listas las pinzas.

 

Y ahora le ha llegado el turno al escote y a las sisas, que también hay que modificar. Y ¿por qué? diréis

Pues porque al tener el mismo patrón para el cuerpo sin discriminar delantero o espalda no se contemplan cosas como las diferencias de altura en escotes o en el trazado de la sisa delantera y trasera.

Tenemos que tener en cuenta, además, que nosotros le hemos hecho una pinza, lo cual también altera las sisas.

Para hacer estos ajustes solo tenemos que probarnos el vestido bajar el escote delantero, ajustar el de la parte trasera y marcar la medida de las sisas según nuestro trazado. Si nos pueden echar una mano, mejor; si no, pues marcamos con alfileres, ajustamos en la mano y volvemos a probar.

Una vez listo, cortamos la tela que nos sobra, dejando margen de costura, y pasamos a colocar las vistas.

Para ello unimos enfrentando derechos por la marca que hemos trazado por donde van nuestro escote y nuestra sisa y pasamos una costura. Luego volvemos las vistas hacia dentro, de modo que en el borde veamos un remate limpio y cosemos para fijar este doblez.

Es muy importante para fijar bien las vistas (bueno, y casi siempre que tengamos que ajustar en redondo) hacer piquetes en la tela. De otra forma tiraría y haría bolsas.

Una vez que cortamos lo que nos sobra (mejor dejar poca tela) y lo rematamos para que no se vaya ni un hilo, vamos a poner la cremallera.

En este caso yo he puesto una cremallera vista. Es super fácil.

Primero colocamos uno de los lados de la cremallera justo por nuestra marca de contorno, tal cual marca la costura, y el otro lado lo colocamos de modo que quede como una pequeña solapa que nos tape la cremallera (espero que lo podáis ver en las fotos). Siempre siguiendo la costura para que no nos quede ninguna bolsa ni arruga.

Antes de pasar a la máquina y coser justo por el borde pegadito a los dientes de la cremallera, vamos a hacer una pequeña solapa para que quede más cerradito, para que la cremallera no nos de en el cuerpo directamente y también para asegurar el cierre del vestido. Ahí podemos poner un botón, un automático, un corchete, lo que prefiráis. Yo directamente cosí un automático de los gordos 😉

Ojo, no os olvidéis de coser la cremallera con el prensatelas especial.

Con esto y después de coser el bajo, pulir y rematar, ya tenderíamos listo el vestido.

Aunque no ha quedado tan perfecto como quería, porque tanto ajuste dificulta la labor, me encanta el modelo y lo veo muy ponible para este veranito.

Ahora que ya conozco el patrón volveré a hacerlo de nuevo.

Y a vosotras ¿qué os parece?

Animaos, siempre estaré aquí para ayudaros.

Un abrazo muy fuerte a todas y hasta pronto.