Publicado en Crochet

Cuello de lana a punto de media

Os voy a confesar que tengo la suerte de vivir en uno de esos sitios en los que las bufandas y los gorros se usan poco, incluso el abrigo lo usamos pocas veces.

Para mí, que vengo de Madrid, donde el invierno, cuando llega, llega fuerte, es un gran cambio. Ahora en vez de tener «el cajón de las bufandas» tengo «el cajón de los bañadores» 😉

La cosa es que, a pesar de todo, a mi me encantan las bufandas, los cuellos de lana, los buff, los pañuelos….y aprovecho cualquier momento para ponerme una. Que voy a ver a los amigos a Madrid, pues bufanda al canto; que subimos a Ronda en inverno, bufanda al canto; que nos vamos a ver a la familia a Alemania, pues maleta de bufandas 🙂

Precisamente en unos días nos iremos a Alemania y he aprovechado la circunstancia para crochetear un cuello de lana roja muy gordito.

La lana que elegí es bastante gruesa, la ártico de Katia en color granate, un ovillo de 200 gr. y la tejí con crochet del 12 (empecé con un gancho del 8 pero quedaba muy apretado, así que lo cambié).

Como quería que quedara muy ajustado el cuello pensé que el mejor punto era el punto de media, que queda como un elástico de un jersey.

Empecé con 20 cadenetas, que cerré con un punto raso, y dos cadenetas más para dar la vuelta a la lab.

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La 2 vuelta, después de las dos cadenetas, empieza con una media vareta o medio punto alto y repetimos este punto en cada punto de la cadeneta, cerramos con un punto raso y hacemos dos cadenetas más.

La 3 vuelta empieza en la última media vareta de vuelta anterior, pero cogiendo el punto por la parte de atrás, como veis en este vídeo de «Lanas y Ovillos»:

La 3 vuelta acaba con un punto raso en la cadeneta de la vuelta anterior y dos cadenetas más.

Repetimos esta secuencia hasta que consigamos la medida de nuestro cuello: 20 medias varetas + 1 punto raso en la cadeneta de la vuelta anterior + 2 cadenetas.

Una vez acabada, unimos los dos extremos para dar forma a nuestro cuello.

Para darle un toque diferente a mi cuello y que fuera más suave, cogí un resto de lana Bombón de Katia y pasé dos vueltas de puntos bajos a modo de remate; un punto bajo en cada último punto de cada vuelta del cuello, tantos puntos como vueltas.

Y ya estoy un poquito más preparada para el frio.

¿Qué os parece? ¿Os animáis a crochetear uno?

Es muy fácil de hacer y no se tarda casi nada; es una labor perfecta para un finde en casa.

Vamos ¡¡todos a por un ganchillo!!

¡Hasta pronto!

 

Publicado en Costura

La bufanda más calentita

Cada año es igual, de repente llega el frío y pum, catarro al canto.

Este año, por supuesto, no ha sido una excepción y eso que en Estepona no podemos decir que hace frío, una media de 9 grados de mínima ni es frío ni nada,  vamos a ver.

Pero si tenemos en cuenta que aquí los pisos no están preparados para el invierno y no tienen calefacción, a veces tenemos más frío que en Madrid. ¿Conocéis esa sensación de que al salir a la calle se está mejor que en casa? Pues eso es.

El año que viene tendremos que pensar seriamente lo de la calefacción, pero mientras habrá que hacer calcetines, mantas y bufandas.

Una de mis bufandas os voy a enseñar precisamente.

El año pasado me hice una falda y me sobró un retal de unos 30 cm. por 1 m. que tenía guardado para hacerme algo. Por otro lado encontré una tela muy suave y abrigadita para hacer a Pablo una mantita y pensé que junto con mi retal me iba a quedar una bufanda perfecta. Así que le robé un trocito de tela de la manta y me puse a coser.

Lo primero que hice fue tomar la medida de mi cuello y cortar la tela necesaria.

Luego saqué unos botones de trenca de color rojo que había comprado en Pontejos y que le iban al pelo. Yo no se que me pasa últimamente que casi todo lo que hago es rojo y tengo que confesar que me encanta.

Pues coloqué los botones en la tela  y pasé un pespunte a mano. Es verdad que esta parte resulto un poco costosa por el grosor del botón y también es cierto que podía haberlo pasado a la máquina, pero preferí hacer la costura poco a poco y a mano.

Un pequeño detalle importante al coser los botones: colocarlos dejando un margen de tela suficiente para que las dos partes de la bufanda queden montadas y abrigue bien, como véis en la foto.

botones trencaUna vez cosidos los botones a la tela que iba a quedar por el lado exterior de la bufanda, uní las dos telas.

Para ello, enfrenté las dos telas por el derecho, de forma que al hacer las costuras, estas queden por el revés.

Cosí los cuatro lados, dejando sin coser una pequeña abertura para poder darle la vuelta.

Luego cosí a abertura con una costura invisible y… ¡al cuello!

Es una pasada: calentita, suavecita y preciosa. ¿A qué sï?

Espero que esta vez sí os animéis, porque en una hora podéis tener vuestra propia bufanda.

Si os surge algua duda en mitad de la costura, ya sabéis donde estoy: nuriapsanz12@gmail.com

¡Hasta pronto!