Madre mía ¡que emocionada estoy!
He acabado ya el caftán de terciopelo que os presenté la semana pasada y me dan ganas de no quitármelo nunca. Esto de participar en este desafío Handbox es una pasada.
Es verdad que ha sido una prenda elaborada con mucho cuidado y muchísimo cariño, pero es que la tela de Ribes y Casals, además de ser preciosa, es muy agradecida de coser y de lucir. No os la perdáis en tiendatelas.com.
Y es que, si bien el patrón elegido tenía una gran inspiración asiática, la caída de la tela, el brillo y el estampado le ha dado el toque justo que necesitaba la prenda. Además, tiene un aire muy vintage, de esos caftanes que iban camino de esos kimonos japoneses que empezaron a usarse en occidente en los años 20.
Vamos, que encaja conmigo al 100%.
 

 
 
¿Os gusta?
Espero, de todo corazón. que os guste tanto como a mi y os animéis a coserlo conmigo.
Aquí tenéis el link al tutorial donde, además, vais a aprender algunos truquillos para coser terciopelo.

Os dejo, pero nos vemos muy muy pronto.

 
 

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